ARTÍCULO 132

Secretario de Competición

 

El Secretario de Competición deberá reunir los resultados completos de cada prueba, que le serán facilitados por el Juez Árbitro, el Jefe de Cronometradores o el Juez Jefe de Foto Finish y el Operador del anemómetro. Comunicará la información inmediatamente al Locutor, registrará los resultados y entregará los resultados oficiales al Director de la Competición.

Cuando se utilice un sistema informático para los resultados, el Secretario informático sobre el terreno de cada prueba de concursos deberá asegurarse de que los resultados completos han sido introducidos en la terminal informática. Los resultados de las carreras y pruebas de marcha serán introducidos bajo la dirección del Juez Jefe de Foto-Finish. El Locutor y el Director de Competición tendrán acceso a los resultados mediante una terminal informática.

 

Está tarea está muy vinculada a todos los recovecos del Reglamento, que han de conocer muy bien. Pero si por algo puede ser criticada una Secretaría de competición es por la confección de series y reparto de calles, que siempre será sorteada y, a ser posible, en presencia de atletas o delegados. Hay que detectar los fallos que puedan presentar  las hojas de resultados, y anotar la hora de publicación para controlar el  tiempo de presentación de reclamaciones.

  Cuando el mismo juez ha de llevar la megafonía de la competición, cuidará de que el sistema esté apagado en todo momento, salvo cuando vaya a hablar, para que no salgan ruidos de la secretaría.  Llevará el horario de la competición, y se fijará en las pruebas que vayan concluyendo, para ir avisando con tiempo a los atletas siguientes en competir o en ir a cámara de llamadas.  Dará las clasificaciones nombrando a los atletas por su puesto, apellido, nombre club y marca.  Y sobre todo, vigilará de no hablar cuando vaya a tener lugar una salida de carreras, y si es preciso pedirá silencio. Al mismo tiempo, vigilará la pista por si fuera necesario exigir que salga alguna persona de la zona de competición.  En pruebas de ruta y campo a través, aleccionará al público para que no traspase las vallas o cintas, no lleve perros sueltos y adopte las medidas de seguridad que procedan.  En pruebas de marcha nunca dirá si algún atleta ha recibido un aviso, ni hará comentarios sobre las advertencias que consten en la pizarra, ni, por supuesto, dirá nada del modo de marchar de los atletas.