ARTÍCULO 133

Delegado de Campo o Jefe de Pista

 

 

El Delegado de Campo o Jefe de Pista tendrá el control del terreno de la competición y no permitirá que persona alguna que no sean los oficiales y atletas llamados a competir u otras personas autorizadas con acreditación válida entren y permanezcan dentro del terreno

 

El Jefe de pista asegura la disciplina mientras se desarrollan las pruebas. Está directamente bajo las órdenes del Director de Reunión y deberá:

a)      Establecer un control sobre las entradas al campo

·         de los atletas

·         de los Oficiales

·         de las personas encargadas de las mediciones electrónicas

·         de los fotógrafos de la prensa acreditada lo mismo que el personal de la TV acreditado. Para cada prueba se fija una cantidad de acreditaciones y estas personas deberán vestir un peto especial

b)      Establecer otro control a la salida de los atletas cuando han terminado su prueba

c)       Si es necesario, prever la recuperación de los chándales y calzados de los atletas participantes en carreras, organizando un desplazamiento de jóvenes que deben llevar, desde la salida de la prueba hasta la puerta de salida de los atletas, las cestas con la ropa de los mismos.

d)      En los concursos de calificación, vigilar que los atletas que han conseguido la marca requerida, se retiren al finalizar cada ronda (lanzamientos y saltos horizontales)

 

De hecho, el Jefe de pista debe asegurarse en todo momento, que todas las zonas de competiciones están lo más libres posible para facilitar la visión de los espectadores desde las tribunas y para los equipos de televisión.

El Jefe de pista depende directamente del Director de Reunión quien debe poder contactarlo en todo momento que sea necesario.

 

Los Jefes de Pista y sus adjuntos han de gastar un trato extraordinariamente amable con los atletas y personal acreditado para estar en la pista. Tan amable como firme, están ahí para impedir que haya en la pista personas que no deben estar, o para que los atletas entren y salgan por donde deben. Evitar en todo momento las confrontaciones; no tocar nunca a nadie, ni para apartarlo o detenerlo, y no distraerse ni un minuto de lo que acontece en la pista, muy especialmente si es cubierta. Dar entradas y salidas en los momentos oportunos, y atender a las llamadas de los jueces que puedan solicitar acompañamiento para un atleta u otros servicios. 

   En pista cubierta los adjuntos del Jefe de Pista suelen hacer las veces de jueces de tráfico, ya que hay pruebas que se cruzan.  Sobre todo la de Altura.  Usará su presencia, y una bandera roja, para cerrar el camino de la prueba que haya de esperar, y luego se apartará y cerrará la contraria.  Este juez de tráfico ha de saber si tiene que dar preferencia a alguna prueba (puede que a las carreras en recta), y, en todo caso, dará preferencia al atleta que ya se haya colocado en posición de ensayo, y no se limitará a hacer un turno rotatorio, ya que no todas las pruebas llevan la misma frecuencia, (no se puede hacer un intento de Pértiga y otro de Longitud).  Cuando un atleta ya haya comenzado su ensayo, no le cortará, sino que le dejará completarlo.  Ojo, a veces un atleta puede empezar a correr, por ejemplo, para efectuar su salto;  entonces el juez de tráfico da paso a otro concurso... y se encuentra con que el atleta anterior no ha completado su salto y vuelve hacia atrás a recomenzarlo.  Antes de dar paso al siguiente concurso, el Juez de Tráfico ha de asegurarse de que el atleta anterior ha concluido.